IMPACTOS DIFERENCIALES

En el ámbito comunitario del territorio y la territorialidad se consideraron como dimensiones de análisis las relaciones comunitarias, las actividades comunitarias (dentro de lo cual se enmarcan las tradiciones, reuniones, liderazgos, etc.), la economía, las prácticas ancestrales, las violaciones de derechos humanos y los recursos naturales (para analizar la afectación al espacio físico del territorio). Con estas dimensiones se buscaba abarcar los objetivos y los puntos del mandato de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad y la No repetición relacionados con la determinación de los impactos humanos, sociales y políticos del desplazamiento forzado. Esto, bajo el entendido que la expulsión forzosa de cientos de miles de personas de esta subregión no fue una problemática individual o de familia, sino que inevitablemente afectó trágicamente la vida social, cultural y política de estos municipios.

SOBRE LAS MUJERES

“[…] yo incluso me fui un tiempo para Ibagué a capacitarme en cosas que pudiéramos hacer nosotras, y una vez en una reunión ahí en la vereda, me dijeron que yo por qué era tan sapa, me dijo un Comandante: “Usted mantiene metiéndose en cuanta cosa ve”, entonces dije yo: “No, lo que pasa no es que yo sea sapa, a mí me gusta y yo quisiera, que las mujeres de por acá no nos quedáramos estancadas haciendo de comer y criando hijos, yo quisiera que todas tuviéramos un arte, que tuviéramos como un impulso para montar una microempresa pa’ nosotros, cómo sacar manualidades, cómo aprender a coser y coser cantidades para llevar a vender, cómo aprender hacer los quesos y quesillos derivados de la leche por aquí que se consigue” (Entrevista a mujer desplazada del municipio de Chaparral, 2019)

(Entr.): O sea que Doña Melba, de acuerdo a lo que usted me cuenta, el desplazamiento obligó a las mujeres otros roles que antes no estaban asumiendo.

(Eda.): Que no estaba uno asumiendo o que eran compartido, por decir algo, yo cuando vivía por allá y estaba mi marido, era los dos que hacíamos las cosas, bueno ya cuando me vine, o sea el desplazamiento a mí no me afectó como en pareja, no porque ya estaba sola, me afectó fue en la cuestión de que yo no estaba enseñada a vivir en el pueblo, y que ya uno venirse para el pueblo, ya las cosas cambian, y eso que yo me quede por acá en pueblitos, no me fui para la ciudad, porque los que se fueron para la ciudad, por lo menos Orfa, ella sí se fue directamente para Bogotá, ella dice que le pego duro, duro, duro, pero no, y ella ahorita en estos momentos, ella le dieron la vivienda y ella la compro en el Líbano, o sea ella siempre busco como pueblo tampoco se quedó en la ciudad, dijo no allá eso ninguna plata alcanza, y allá el corre, corre es bastante duro. (Entrevista a mujer desplazada del municipio de Chaparral, 2019)

 

 “en el caso mío yo diría que más que toda la ruptura de las familias porque en los desplazamientos muchas veces quedaron los papás aparte, los hijos lejos o se dividió el hogar” (Mujer desplazada participante del taller de género, 2019)

 

(Entr.): Durante el desplazamiento esos roles de mujeres y de hombres, también fueron diferentes, o sea supongamos los hombres se dedicaban a algo durante el desplazamiento, las mujeres se dedicaban a otras cosas.

(Eda.): Hablo lo que vi, los esposos de algunas familiares y familiares de mis hijos, había a veces que ellos iban a buscar trabajo, casi no era mucha la oferta de trabajo para ellos, entonces ahí las que les tocaba era a las mujeres más que todo trabajar. (Entrevista a mujer desplazada del municipio de Rioblanco, 2019)

 

 

Entrevistador (entr): ¿en términos de tu vida como mujer cambio algo por el desplazamiento digamos que hayas tenido que asumir nuevas responsabilidades que antes no tenías, nuevas labores al interior de la casa

Entrevistada (eda): si claro, a mí en la ciudad me tocó trabajar en una parte donde yo entraba a las ocho (8) de la mañana y salía a las ocho (8) de la noche, durante ese tiempo de trabajo solo podía pararme media hora durante todo ese tiempo de trabajo muy duro , después yo salía a las ocho ( 8) de la noche y llegaba a las nueve (9) o diez (10) de la noche por el transporte de ahí a revisarle los cuadernos a mi niño porque ya las niñas se encontraban grandes y eso encontraba que por favor que el niño llego si los zapatos sin embolar que la mangas de la camisa sucia eso me estresaba yo mejor dicho pero que hago tengo que trabajar para sacar adelante estos niños estos muchachos y estas quejas, me Salí de este trabajo me enferme me estrese y me enferme un dolor de cabeza muy horrible en pensar yo estaba en mi trabajo pensando en mi hijo que estarán haciendo las niñas sino le darán almuerzo para que se vayan a estudiar , todas esas cosas. En cambio, en una finca uno solo le hace de comer al marido y ya estar pendiente de los hijos y ya uno en la ciudad es muy diferente. (Entrevista a mujer desplazada del municipio de Planadas, 2019)

 

 

Entr: ¿Crees que si hubiera sido… digamos, por tu condición de mujer, fue diferente el desplazamiento o por la forma en que te toco vivirlo, si hubiera sido hombre hubiera sido diferente?

Eda: Pues si claro, de pronto si claro en cuanto…

Entr: ¿Por qué?

Eda: Por qué uno de mujer tiene más sobre la espalda, la responsabilidad de la familia en cuanto a eso, sí, yo digo es más duro la responsabilidad, muchas veces mucha gente que se quedó acá y no se desplazó por que la mujer dijo no yo no me voy, yo que me voy a sufrir con estos niños a la ciudad, el hombre se va y bueno acá se vieron muchas cosas acá de violencia, pero sí, yo pienso si llegan y ven una mamá con los hijos, de pronto no le hacen nada, pero es más fácil, de pronto el hombre se va y lo que le digo, uno tiene su rentabilidad el cuidado de los hijos, entonces si uno esta acá, si no se va, pues puede quedarse acá muy limitado, pero si uno se va, sufre más para dejar los niños solos, para llegar a buscar trabajo, pues es difícil, pero uno tiene que también uno como mujer decidir por la protección de los hijos, a sufrir, a resignarse y adaptarse en muchas cosas, porque lo que yo le digo, estar solo viviendo uno en una pieza y estar pendiente de que los niños no salgan a hacer ruido, porque hay más gente viviendo ahí, por qué tal cosa, eso es duro, pero uno de mujer lo hace, pero yo me pongo a ver que a un hombre también le queda duro trabajar, ver la familia, ver los hijos, ver por la casa.

Entr: SI

Eda: porque uno de mujer en una cocina se pone a trabajar y en parte le favorece, pero uno sufre más de ver los niños tan encerrados, tan limitados y que se llega el fin de semana y no es como en el pueblo que bueno vallan a jugar al polideportivo o vallan para donde el vecino o pa’ donde un familiar, pero uno en la ciudad a sacarlos a un parque y si no tiene ni para los heladitos y uno de mujer sufre por ver las condiciones de la familia, sufre uno más.

Entr: ¿por qué crees que los hombres sufren menos?

Eda: pues no en sí, no es que sufran menos, pero un hombre, si uno sale de acá de Herrera va a ir a buscar trabajo, por lo general va al campo o si están en una obra de construcción, no están hay pegados de los hijos y saber minuto a minuto que se vive con ellos. (Entrevista a mujer desplazada del municipio de Rioblanco, 2019)

 

 

 

(Entr.): Y en medio de esa situación cómo ves que cambian los roles de hombres y de mujeres durante un desplazamiento; o sea, allá me acabas de contar qué hacían los hombres, que hacían las mujeres, cuando la persona, la familia sale desplazada cómo esos roles de hombres y de mujeres cambian.

(Eda.): “Pues a mí en mí caso, me toco hacer de hombre y de mujer, hacer lo que fuera para sacar mis hijos adelante, en los hombres no sé, porque no tengo una experiencia así bien viva, pero muchos señores que llegaba a distinguir después se dedicaban a las labores de vender en las esquinas arepas, o con un cajón de vender dulces, vender en una esquina el tinto, más que todo en Bogotá, aquí no. Realmente del miedo y del temor yo como que acá yo no le he preguntado a nadie, nada ni hablaba con nadie, nada.” (Entrevista a mujer desplazada del municipio de Chaparral, 2019)

(Entr.) ¿En el momento del desplazamiento cuantos años tenían sus hijos?

(Edo.) Pues mira mis hijos estaban muy pequeñitos, porque si estamos hablando que fue más o menos 7 años y la más grande tiene 12 años, estaban chiquitines porque yo los tuve muy seguidos, pues la verdad ahora decirle puntualmente tantas edades será muy difícil porque la verdad son tantos que no me acuerdo, estaban muy pequeñitos

(Entr.) ¿Y de pronto notaste algún cambio de la manera en cómo se relacionaban entre ellos o contigo al momento del desplazamiento?

(Edo.) Pues la verdad sí, esto digamos que de cierta manera que aunque usted este hay con sus hijos esta distante, ósea están juntos pero a la vez están lejos porque ya a uno le cambia todo ya uno tiene que dedicarse a trabajar, a mirar de donde va sacar para la comida, para el arriendo, usted llega a la casa cansada, no se da cuenta de sus hijos que hacen o si… estamos juntos pero a la vez lejos, esto afecta mucho y más a nosotras las mujeres porque aparte de eso también sufrimos la estigmatización, es decir que… por ejemplo a mí me pasaba, a mí me pasaba que decían “mire a esa la sacaron de Santiago Pérez por zorra, porque a esa le gustaba vivir con los soldados, con los militares, por vagabunda y esos niños hasta debe de ser de ellos” entonces ahí uno sufre… es mucho más duro, porque aparte que tiene que pasar por el tema de desplazamiento también es el señalamiento al que uno es sometido e incluso también me afecto para conseguir trabajo, a veces yo me iba a emplear en casas de familia y entonces no faltaba la señora que decían “no mire a esa la sacaron de allá por zorra, porque le gustaba vivir con los militares entonces seguro viene acá a meterse con su marido” entonces eso es bastante difícil, a uno de mujer le afecta mucho eso y todavía… lo que pasa es que digamos yo ya gracias a dios supere eso y pues mi autoestima está muy bien entonces a mí eso como que. (Entrevista a mujer desplazada del municipio de Ataco, 2019)

 

(Entr): sumercé, digamos un poco ¿Cómo mujer cree que la afectó diferente el desplazamiento? ¿Si usted hubiera sido hombre hubiera sido diferente?

(Eda): Claro, uno como mujer sí, porque… como le explico yo, porque siempre la mujer pensamos más, porque el hombre al final y al cabo, jum “me salí, no encuentro trabajo, bien” ¿sí? Pero uno tiene que pensar, de que hay que pagar el arriendo, de que llegaron los servicios, y que usted, uno como mujer hay más posibilidades de salir a, así sea a lavar platos, que un hombre, porque un hombre es más difícil para… porque un hombre en la cocina no sabe hacer nada (risas) bueno de pronto no lo digo por ustedes porque de pronto ustedes en la cocina saben hacer mucho, pero, los hombres por ejemplo mi hijo no sabe hacer de comer

(Entr): o sea le implicaba más trabajo a usted en Bogotá

(Eda): pues claro, porque por ejemplo yo no soy una mujer de que no puedo hacer esto, no, tengo que hacerlo, tengo que aprenderlo, entonces ese cuento de “yo no puedo, yo no sé” nunca ha cabido ni en mi cabeza ni en mi corazón, porque yo digo “no se hacer nada pero aprendo, no puedo pero lo voy a hacer” entonces gracias al señor de que eso nos llevó a salir adelante, porque yo nunca me estanqué ahí, de que “yo no puedo, aquí no me dieron trabajo” si a mí me toco ir a pelar pollos todo el día parada, pues voy a pelar pollos… todo el día en un peladero de pollos, pero algo hacía. Yo trabajaba ayudando a hacer chorizos, ayudando a hacer empanadas, y trabajaba hasta las tres de la tarde, a las tres de la tarde me iba para la casa y me pegaba a la máquina a coser satélite, entonces eso es muy duro… para un vivir así. (Entrevista a mujer desplazada del municipio de Rioblanco, 2019)

(Entr.):¿Usted siente que ahora usted, ese rol ha tenido también que asumirlo por la separación, también por la falta de su marido; es decir, usted como mujer siente que ese desplazamiento, ese rol que usted tenía que tener como mujer, supuestamente, que las mujeres eran para eso, le cambió?

(Eda.): Sí, a mí sí me cambió. Yo pienso que sí porque ahorita ya tenemos la libertad, y en muchas partes las mujeres no nos escuchaban. Por ejemplo, mi esposo era el que iba a la alcaldía, el que hacia las vueltas y todo, ahora no, ahora yo voy a la alcaldía, yo me socializo con muchas gente de la gobernación, socializo con la gente de Chaparral, de la alcaldía, llevo una muy bonita relación con el secretario de Desarrollo Rural, con don Nelson, con el doctor Humberto también me llevo bien. O sea sí hay harta diferencia de lo que era a lo ahora soy, hay harta diferencia, siento como que ha cambiado y que ya por lo menos, en el caso mío a mí me escuchan mucho, incluso en la asociación doña Cecilia es de las que me dice: “Señora Fanny, usted que habla arto con el Alcalde, usted que habla arto con Fulano, dígales que tal cosa”, y yo bueno. […] Y sí, hay muchas cosas que cambiaron, tanto en el manejo económico antes en la plata que yo manejaba no era sino la de los huevos y la de los pollos, ahora ya no, antes yo no hacía sino hacer la lista y pasársela a mi esposo, ahora sé que tengo que guerriar pa’ comprarla, ahora yo sé que tengo que trabajar y si me toca a recoger frijol a lo que me toque yo voy, y yo sé que de ahí cojo la plata y bajo, yo sé que tengo que ir a pagar la remesa y pagar a las aperturas, entonces todo eso para mí cambió, porque antes yo pues trabajaba, pero no sabía qué era, o tener un liderazgo. Aquí en esta finca, mi hijo es un gran apoyo, pero aquí no se mueve nada si yo no estoy. Como dijo el patrón, aquí mando yo. (Entrevista a mujer desplazada del municipio de Chaparral, 2019)

 

 

“Sí, por ejemplo mi hija hoy en día me dice ‘Ma si a nosotros no nos hubiera tocado eso pues yo ya estaría como las muchachas de allá, yo ya tendría por ahí dos niños, quien sabe si viviría con el papá de ellos. Mi vida sería totalmente mami a lo que yo vivo, y pues gracias a Dios pues tuve la posibilidad de terminar el bachiller’. Aunque se demoró para entrar a la universidad porque ella quería estudiar pero el ICFES no le ayudó, pero ya después decidió entrar a estudiar y ya va en el sexto semestre de ingeniería electrónica y vive en Santiago de Chile.” (Mujer desplazada participante del taller de género, 2019)

 (Eda.): Pues hubo desplazamientos a familias, a ciertas familias que les ha tocado irse, por lo menos como doña Mercedes, esa señora me da mucho pesar porque ella después de ser la dueña de una finca de ciento y pucho de hectáreas, de tener toda la cantidad de animales que tuvieron a vivir ahí donde vive de posada, ¿si vio el lugar donde vive?, después de tener una finca, en estos momentos vale más de cien millones de pesos y por allá abandonada, y ella viviendo de la limosna de los demás, eso es triste, y fuera de eso que maten a su esposo que ese señor era una gran persona. El Conflicto Armado trajo mucho atraso al municipio, porque la gente aquí no quería invertir, aquí un arriendo no valía 200 mil pesos porque la gente no quería vivir en Río Blanco, aquí nadie quería venir a Río Blanco porque ¡uy qué miedo!, allá lo matan a uno, allá lo desplazan a uno, allá no sé qué, la gente no quería venir a Río Blanco, acá vivíamos los de siempre, después del tratado de paz, acá esto se puso muy bueno, acá la gente viene, un fin de semana es hartísima gente que viene de afuera, que ha sido de aquí, pero que ya lleva mucho tiempo viviendo en las ciudades, acá se hacen fiestas de retorno y esto es lleno. (Entrevista a mujer desplazada del municipio de Rioblanco, 2019)

 

PERSONAS LGBTI

“La guerra en Chaparral desencadenó graves impactos colectivos sobre las personas LGBT, y especialmente sobre las mujeres trans, quienes se han visto acorraladas por un conflicto que les impide transitar de manera libre por el espacio público, mientras que el terror ha truncado su proceso de visibilización, como sujetos políticos de derecho. Los asesinatos, las amenazas, los desplazamientos forzados y las extorsiones han mermado su potencial de organización colectiva en el territorio.” (Bello Ramirez, 2018, pág. 203)

“Es muy duro que le digan lo necesito y tiene que ir, o venga o voy por usted. Y ver una mano de guerrilleros armados y uno esperando a ver si es que lo van a matar, o tú vas a hablar y es que no es así es por chismes de la gente” (Persona LGBTI participante del taller de género, 2019)

 

“para muchas personas es muy difícil hablar cuando no hay confianza, pero cuando ya se conocen comentan que son lesbianas, gays de hace tanto tiempo y así. Si afecta demasiado, pero que se esconda yo digo que no”. (Persona LGBTI participante del taller de género, 2019)

“Salí del closet después del desplazamiento ya estando en Ibagué.” (Persona LGBTI participante del taller de género, 2019)

La estabilidad económica la pierde uno, porque así como él que pierde su peluquería, su cacharrería y llega uno a una parte sin nada, y bueno qué voy a hacer.” (Persona LGBTI participante del taller de género, 2019)

Entrevistador (entr): ¿en la vida cotidiana tú tenías acá en Rioblanco un cambio fuerte, como una actividad que hacías a diario y que por el desplazamiento ya perdiste?

Entrevistado (edo): mi deporte, yo representaba al pueblo en modelaje, me cuidaba más el cuerpo y allá lo perdí todo por estar en estas […] El impacto más fuerte que tuvo a causa del desplazamiento fue dejar mi carrera de modelaje, fue traumático […] tal vez hubiera tenido una ayuda más, igual lo perdí porque yo hacía modelaje y era una puerta que se estaba abriendo, en todo los municipios del Tolima, en todos los municipios que yo iba participaba, donde yo iba, a Bogotá a Medellin, por eso lo dejé todo, no volví a cuidarme, no volví a hacer nada.” (Entrevista a hombre desplazado del municipio de Rioblanco, 2019)

En especial para las mujeres trans, las violencias del conflicto han destruido sus vínculos comunitarios y esto ha significado un duro cambio en sus vidas. Salomé, una mujer trans de 48 años, tuvo que abandonar Chaparral por las extorsiones y amenazas que recibió por hombres vinculados a Grupos Posdesmovilización. Salomé llegó a Medellín, asustada, sin dinero y con un gran dolor, porque tuvo que dejar sus pertenencias, su peluquería y sus amigas. “Me siento tan angustiada, aquí casi no conozco mucha gente, y eso me hace sentir como mal, allá dejé la gente que me quería y aquí, sí, no soy nadie” (CNMH, Salomé, mujer trans, 48 años, Chaparral, julio de 2017). Abandonar sus redes de apoyo expone a las mujeres trans a mayores violencias y a daños psicológicos que se expresan en depresión, soledad, aislamiento y desconexión (Bello Ramirez, 2018, pág. 222)

GRUPOS ÉTNICOS

“A nivel individual, apareció de manera constante la manera como el desplazamiento forzado viola los derechos fundamentales de las personas a una vida digna, a la alimentación, a la salud, a la educación, a la vivienda, al trabajo, a la unidad familiar, a la seguridad personal, a la libre circulación, entre otros. A nivel comunitario, el desplazamiento forzado también implicó en la mayoría de los casos el debilitamiento de la autonomía y de las formas de gobierno propio, en la medida en que son principalmente los líderes quienes se ven forzados a desplazarse para asegurar su vida y la de sus familias. El vacío generado por su ausencia tiene fuertes repercusiones en la vida de quienes deciden permanecer en los territorios o retornar después del desplazamiento. Tal como apareció en la mayoría de las asambleas del Plan de Salvaguarda Nasa, este vacío es suplido por los actores armados que se disputan el control sobre el territorio y sus poblaciones. Por lo general, bajo las amenazas y señalamientos continuos, los y las líderes continúan ejerciendo su liderazgo en el sitio de llegada. Sin embargo, su ejercicio se ve subordinado a las autoridades municipales que no reconocen a las autoridades indígenas ni sus formas de gobierno. De manera similar sucede cuando las amenazas recaen sobre los The Wala o médicos tradicionales, quienes se ven forzados a desplazarse, lo cual interrumpe sus funciones en el mantenimiento de la armonía y el equilibrio de las comunidades, atenta contra las prácticas de protección y cuidado que su ejercicio garantiza y genera un debilitamiento progresivo de las prácticas de la medicina tradicional. A la vez, como fue señalado en varias oportunidades durante las asambleas, el desplazamiento genera la ruptura de las redes históricas de relacionamiento económico, político y simbólico entre los nasa y de éstos con los campesinos, los afrodescendientes y otros pueblos indígenas” (Equipo Nacional Plan de Salvaguarda, 2013, pág. 59) 

 

Entr: ¿Cuáles fueron los desplazamientos más fuertes que hubo en el resguardo?

Edo: En el año 65 porque fuimos desplazados de allá del Resguardo acá al pueblo como unos seis meses.

Entr: ¿Cuántas familias?

Edo: Por ahí unas 200 familias. Pero es que ahorita somos unas 800. Desplazaron toda la comunidad en general. Allá no quedó una vida. Como cuando en eso en sí era la guerrilla, comandada por ‘Tirofijo’ y resulta que para hacer la arremetida el Ejército por tierra entonces el Ejército evacuó a todo ser humano que viviera allá para poder bombardear y para poder solamente estrellarse con la guerrilla. Eso tocó abandonar fincas, ganado.

Entr: ¿El que les dijo que abandonaran fue el Ejército?

Edo: Claro, que desalojáramos todos para poder ellos operar.

Entr: ¿Y cuánto duraron en Gaitania?

Edo: Aquí duramos en total seis meses. Pero en esos seis meses hubo sufrimiento, porque murieron niños. Aquí creo que murieron por ahí unos 300 niños, por epidemia, gripa, por enfermedades intestinales.

Entr: ¿Por qué se enfermaron?

Edo: Porque todos amontonados y en puros techitos de hoja de platanilla. Algunos con hambre porque el Ejército traía alimento en los helicópteros y nos daba pero pues eso no es igual, porque solamente daba panela, leche en polvo, aceite, sardinas, harinas, así. […]

Entr: ¿Y las fincas?

Edo: Las fincas pues estuvieron abandonadas, mucha gente perdió animales, tenían ganado y en mucho casos el mismo Ejército se comió los animales y no dio razón de nada. Productores de maíz, plátano, todo eso. Lo que pasó fue lo siguiente, donde había cultivos el mismo Ejército llegó y tumbó todo para que la guerrilla no fuera a alimentarse  de eso.

Entr: ¿Y eso cómo afectó sus prácticas ancestrales?

Edo: Pues de pronto lo que más se afectó fue en la insuficiencia de los recursos económicos, pues no se pudo trabajar o todo lo que se había trabajado se perdió.  

(Entrevista a hombre del Resguardo Nasa Wes’x de Planadas, 2019)

 

ahorita los proyectos productivos están en manos de la tercera edad, y tanto se han perdido los valores y la moral que a un joven le dicen ole usted es indígena, no indígena es mi papá, entonces fíjese como afecto el desplazamiento en la identidad indígena de los jóvenes, está por desaparecer”. (Participante del taller con grupos étnicos, 2019)